La inteligencia artificial (IA) ha transformado la forma en que vivimos, trabajamos y nos comunicamos. Su desarrollo ha dado origen a diferentes tipos de sistemas que varían según su capacidad de aprender, razonar y actuar. Desde las IA reactivas , que solo responden a estímulos, hasta las IA con memoria limitada , capaces de aprender de experiencias, la tecnología avanza hacia formas más complejas como la IA de teoría de la mente y la IA autoconsciente , aún teóricas. Además, según su alcance, la IA puede clasificarse en débil o estrecha , general y superinteligente , mostrando el camino desde la automatización básica hasta la posibilidad de máquinas que igualen —o incluso superen— la inteligencia humana. 1. IA Reactiva Descripción: Solo responde a estímulos del entorno. No tiene memoria ni aprende de experiencias pasadas. Ejemplo: Deep Blue (IBM): la computadora que derrotó a Garry Kasparov en ajedrez en 1997. Sistemas...